
Ella pinta por afición, con ese
maravilloso anhelo de satisfacer su inquietud artística. Su obra es de gran
calidad, los cuadros son realistas y poseen esa luminosidad fotográfica en la
que prestar la atención a los detalles es un lujo. Por eso, para que podáis
verlo vosotros mismos, estáis invitados a visitar esta brillante exposición.
En clase hemos visto su obra y Victoria
les estuvo hablando de su pintura. Fue emocionante. Un descubrimiento para mí
también ver cómo disfrutaron esa mirada que Victoria le pone a sus cuadros.
Valoraron su presencia, porque cuando vieron sus pinturas en el ordenador lo
primero que me preguntaron es que si la pintora estaba viva, quizá porque hemos visto grandes artistas y compositores y casi todos son de siglos pasados y claro, ante eso, tuve que reclamar su presencia… y la verdad es
que fue un disfrute tenerla en clase y cómo habló a los niños de lo que más le
gusta hacer, que es pintar. Y es que, Victoria, además de talento como pintora,
también tiene un gran talento humano. Creo que después de esa vivencia, ver los
cuadros de verdad, será para ellos una experiencia que no olvidarán. Uno de los cuadros que más les gustó a los niños fue el del capullo de rosa con gotas de rocío y, sorprendentemente, los ventanucos.
Los cuadros van acompañados de un aliento poético, poemas mínimos de mi autoría.
Aquí os dejo algunos de sus cuadros.